martes, enero 31, 2017

EL MUSEO DEL PISCO DE PACHACAMÁC

Hola gente, ¿cómo están? Hoy les dejo una artículo sobre un lugar muy especial que representa un proyecto que tiene más de 10 años. Un museo delirante lleno de pinturas, esculturas, especies de flores exóticas y muchos objetos, la gran mayoría de ellos relacionados a la fabricación de vino o pisco. 

Chicharrones
La llegada es bastante sencilla, basta con tomar uno de los carros que van para el sur (Lurín, Punta Hermosa, San Bartolo, etc.) y debemos indicar que bajaremos en la entrada a Pachacamác. Está a unos minutos del museo de sitio de Pachacamác y de las famosísimas "Chicharronerías de Lurín". Bajamos en el desvío y vamos en cualquier carro que diga Pachacamác o Manchay. La última parada es en el semáforo y procedemos a caminar hacia el jirón Lima (la última entrada hacia la derecha). 

Al ingresar nos recibió Pedro Lariedo, quien actualmente es dueño de este hermoso lugar. Con respecto a las visitas nos comentó que están siendo organizadas por la municipalidad de Pachacamác. 

Lo siguiente fue empezar el recorrido: al inicio encontramos el salón principal, donde   podemos encontrar variedad de obras de arte y muchos objetos relacionados la Cultura del Pisco. Bajando unas escaleras que nos llevan a la bodega en donde encontramos gran cantidad de barriles y algunos alambiques. Pero dejemos que la imágenes hablen.




Otro ambiente importante es el patio interior, el cuál está repleto de diversos objetos que llamarán nuestra atención y nos harán soñar con los exóticos y distantes lugares de donde provienen. Para llegar al patio pasaremos por  dos pequeñas habitaciones será el delirio para los amantes de las antigüedades. 


Para finalizar nos despedimos del amable Pedro con la promesa de reunirnos nuevamente y nos fuimos a caminar y conocer un poco más de Pachacamác. 


El siguiente punto a visitar fue el C.P. Cardal, ubicado a unos 15 minutos (en auto) de Pachacamác. También podemos hacer uso de mototaxis (aunque el viaje es un poco más accidentado). A pesar del sol reinante nuestras expectativas eran altas. lamentablemente el paseo no estuvo a la altura de las mismas.


Llegamos a Cardal y encontramos una caseta a la entrada del Cerro de "Pan de Azúcar" y pagamos el importe de la entrada (S/.2.00). Me alegró esto, debido a que  significaba que le estaban dando mayor interés  al cerro de Pan de Azúcar, un importante recurso turístico de ese poblado, pero la sorpresa es que no se le está dando un mantenimiento adecuado. El manantial casi sin agua y bastante descuidado. El camino a la Piedra del Amor estaba en pésimo estado (además había basura) y al llegar encontramos que estaba pintarrajeada por los nombres de muchas parejas (de vándalos al parecer) que no encontraron mejor manera de celebrar su amor que escribiendo sus nombres y malogrando el atractivo turístico del lugar. Pero por otro lado está claro que no limpian el lugar ni una vez al mes.

Cuando vas de paseo y el camino está en mal estado.
Volvimos a Pachacamác desanimados y con únicamente las ganas de volver a Lima. Una amable familia nos llevó a la plaza (el transporte público para regresar es muy escaso) y nos encontramos con un lugar muy bonito, una plaza llena de vida y una feria con variedad de dulces, bocaditos, artesanías, regalos, vinos, piscos y muchísimo más. Todo a precios bastantes accesibles al público (una buena porción de causa S/.3.50). Y para cerrar la tarde nos despidieron con serenata fiesta criolla que la gente agradecía rompiendo en sentidos aplausos. Un divertido fin para la jornada de ese día. 

Prometo que no será lo último que sepamos de Pachacamác, aún hay mucho por visitar y les prometo que lo haré. 

Hasta la próxima. ¡Un fuerte abrazo mochilero!

viernes, enero 13, 2017

¿RASPADILLA Y CEVICHE EN GAMARRA?

El Sábado pasado estuve de compras por el Emporio Comercial de Gamarra y fue una experiencia agotadora. Sin embargo, debo decir que entre los gritos de los jaladores, el intenso tráfico y el agobiante calor encontré dos buenas razones para ir con una sola motivación: comer rico.

Les dejo dos opciones para disfrutar de una visita a Gamarra: el primero, el absoluto rey de las raspadillas, Garibay; el segundo, es un food truck con poco tiempo pero mucha sazón.

Yohan Alberca, Armando Garibay (hijo) y Armando Garibay (padre)

RASPADILLAS "GARIBAY"

Si hay algo que adoro del verano es la cantidad de bebidas frías que inundan la ciudad. Raspadillas y cremoladas por doquier, pero sólo una puede ser la ganadora. Como un gran fanático de las raspadillas he probado distintas a través de diversos distritos de Lima y balnearios, pero definitivamente esta es la mejor que he probado. 



Raspadillas Garibay es un negocio que empezó hace unos 60 años. Sólo que por 1956 las conocían como raspadillas "Doña Chelita" y por esos años ya gozaban de un prestigio único. Años después su hermano se incluyó en el negocio y empezó a forjarse la leyenda. Es por los 80's cuando los Garibay tenían un negocio fuerte y popular. Gente de muchos lugares llegaba a su puesto en Palermo (el mismísimo Belaúnde había ido a dar su aprobación) y se acumulaban a la espera de las deliciosas raspadillas. El mismo Armando Garibay (80) nos comenta acerca del éxito del negocio: lo más importantes la atención al cliente, todos los trabajadores sabían que los clientes eran "señor", "señora" y "señorita". Otro punto a favor es el de los insumos: hielo "Demesa" (para consumo humano) y jarabes 100% naturales, sin saborizantes artificiales. Además usan trituradora de hielo manuales, de las que realmente trituran el hielo.



Los sabores que ofrecen son: Fresa, Mango, Coco y Tamarindo. Son deliciosos a más no poder y el hielo tiene una peculiar y agradable consistencia. Está de más decir que son altamente recomendables y que no hay pierde con ellas. 


FOOD TRUCK "EL ACORAZADO"


"El Acorazado" es un food truck ubicado en La Victoria, a una cuadra del parque "El Porvenir". La idea nació de Rusvelt, un cocinero egresado de D'Gallia y que ha sido jefe de cocina del Restaurante "Killimanjaro" y del Casino "Maximus". 

Con el tiempo fue madurando la idea de abrir un Food Truck de comida marina con insumos frescos, buena calidad, sazón incomparable y precios accesibles al público. El resultado fue "El Acorazado". ¿Porqué el nombre tan peculiar? Pues es sencillo: la idea era decorar el camión y darle el aspecto de un barco acorazado. No se pudo en un inicio pero la idea ahí está. 



Pero el Food Truck si abrió y empezó a dar múltiples opciones para los  clientes: desde las impresionantes leches de tigre, pasando por épicas causas de pulpa de cangrejo y el clásico pero asombroso ceviche. La gran especialidad de la casa es La leche de tigre. Hechos con sabor real, no hay nada igual que haya probado en mi vida. Una excelente alternativa. 



El otro punto a favor son los precios e insumos. Todos los platos son preparados en el momento con insumos absolutamente frescos. Una maravilla que deleitará a los clientes más especiales o quisquillosos. 
Y tú, ¿estás listo para sumergirte en este océano de sabores a bordo del Acorazado?



EXTRAS
De todas maneras, Gamarra tiene oculto todo un paraíso gastronómico. Hay múltiples opciones para múltiples bolsillos y demandas. Sin  ir muy lejos. al frente de parque Cánepa cruzando el jirón Huánuco encontramos en una esquina a una señora que vende la mejor Chicha y Maracuyá de la zona. Y es precisa, porque con ese sol, nada mejor que una bebida bien refrescante. Y de confianza, lo más importante. Evitemos comprar a personas que no estén debidamente identificadas, no querrán llevarse una sorpresa.

Eso es todo por el momento gente, ya saben, a veces debemos enfrentar el calor e ir de compras, si vamos a Gamarra, ¿porqué no aprovechar las oferta gastronómica del lugar?

Hasta la próxima, un abrazo Mochilero.