martes, agosto 04, 2015

DOS CHANGUITOS EN EL COLCA I

Hey mochileros! Qué hay? Después de un par de años (¡ya son dos años!) llegó el momento en que me decidiera a subir un nuevo viaje. Un viaje un tanto inesperado pero a la vez inevitable, y me refiero a la bellísima ciudad Blanca, más conocida como Arequipa. Una ciudad que no tiene una maravilla, sino que la ciudad y las provincias que la circundan son una maravilla en sí mismas.


Plaza de Armas de Arequipa

LLEGADA A AREQUIPA

En fin, para ir a Arequipa o bien vas en bus, o movilidad privada (considera los 1000 kms. y  las 14 ó 16 hrs.) o ... bueno, vas en avión (una hora y media aprox.). En nuestro caso decidimos viajar en avión, ya que disponiendo de un tiempo muy limitado (cuatro días), perder casi día y medio en el bus no era una buena opción, menos con tanto que ver. El despegue y aterrizaje súper tranquilos (salvo que Cris andaba un poco emocionada en el despegue) y al cabo de 1:30 hrs llegamos a la imponente Arequipa. 

Una vez en a Arequipa lo primero que llama la atención de los visitantes es el eterno guardián de la bella ciudad: El Misti, completamente reconocible con una altura de casi 6000 mts. (5822 aproximadamente) y la corona de cristal en su cima. 


La famosa (al menos en Arequipa) Kola Escocesa

Una vez fuera del aeropuerto y listos para la aventura lo primero y evidente es buscar un hospedaje (y mejor si es próximo a la plaza de armas) ubicado en un sitio estratégico. De hecho, en la ciudad hay bastantes hospedajes en las calles Puente Grau y Santa Catalina, pero muchos de ellos (en especial en la primera calle) son antiguas casonas habilitadas para recibir huéspedes, y que a mi parecer, no tienen lo mínima comodidad que buscaba (pues sí, con los años me volví quisquilloso). 

Aplicando la ley de caminar y dar vueltas sin sentido llegamos al hospedaje "Santa Catalina", el cual satisfizo mis expectativas y nos instalamos en el momento. Es un bonito hotel moderno con una sala común cocina/comedor, un amplio patio y un inmenso portón en la entrada. El cuarto tenía baño privado, agua caliente todo el día, una mesa, TV/Cable y etc. Todo bien, e incluso en el techo había una bonita terraza/mirador, de modo que estaba perfecto hasta el momento.

Cris y el delicioso queso helado

Pero bueno, bueno, continúo. Debido a que el objetivo era ir a Chivay recomiendo ante todo, ni bien instalados, correr hacia el terminal terrestre, y comprar los boletos hacia Chivay (un promedio de S/.15) lo más temprano posible (salen aproximadamente cada dos horas). Afuera del terminal, tuvimos el primer encuentro con la gastronomía arequipeña: QUESO HELADO, realmente un manjar de los dioses, cuyo precio está a S/.2.50 promedio, precio extendido a Arequipa y el valle al sur de Arequipa (Loncco). Al regreso al centro nos bajamos en un Festival Gastronómico que prometía mucho pero que lamentablemente no tenía mucha variedad (parece que el chancho al cilindro y/o a la caja china llegó a Arequipa con furia ya que aparentemente es lo único que ofrecían), pero aún así nos inclinamos por el conocido combo de rocoto arequipeño y pastel de papa, estuvo bueno, pero iba por el chupe y tenía que encontrarlo. Salimos un tanto pesarosos (yo era el pesaroso en realidad) y en busca de un buen chupe de camarones y en el camino encontramos la estación de trenes, quisimos entrar y verla, pero nos dieron la misma respuesta que en Huancayo ("la propiedad es particular"). 


Chupe de Camarones más que épico

Continuamos y Cris tuvo la genial idea de buscar por foursquare y encontramos una sugerencia: TIPIKA. Es un restaurante turístico, clavado en una zona afichada de Arequipa, rodeada de otros restaurantes estilo TANTA y cía. En fin, revisamos la carta con desconfianza pero el hambre y la añoranza de un chupe nos llevó a sentarnos a hacer el pedido: Ocopa, Chupe de Camarones y una jarra de limonada frozen. ¿Qué puedo decir? Siendo justos estaba buenazo, muy bien servido y el personal muy atento. ¿Justifica el precio? Sí ¿Podríamos encontrarlo más barato? Seguro, pero no tenía muchas ganas de esperar. Les recomiendo que si piden chupe de camarones sea el de colitas. Saliendo del restaurante fuimos directamente al hotel (el chupe tiene la particularidad de noquearme) y a descansar un par de horas, luego a la plaza de armas, a pasear.


Entrada a la Catedral

Un par de horas después caminamos en dirección a la plaza de armas, el centro neurálgico de todos y cada uno de los poblados/ciudades/etc. que hemos visitado. Al llegar, experimenté por primera vez la sensación de estar absolutamente superado por ese lugar: una plaza hermosísima, numerosas casonas, una inmensa y gigantesca catedral, numerosos portales... en fin.. al llegar sólo puedes quedar apabullado ante tanta belleza y magnificencia. En esta ciudad no queda otra alternativa que la de caminar, caminar y caminar... y encontrar en cada rincón una nueva maravilla.

AREQUIPEANDO POR EL CENTRO

Convento de Santa Catalina

Al inicio teníamos cuatro puntos de interés para visitar: (1) Museo de Santuarios Andinos, (2) la calle de Anticuarios, (3) el café La Bóveda y (4) el convento Santa Catalina. Nos encontrábamos en  la calle Santa Catalina con el convento a tres cuadras, de modo que iríamos primero ahí y luego a los anticuarios (misma calle) pero el problema fue que al llegar nos dimos la sorpresa de que la entrada esta a S/.40 lo que se salía un poco del presupuesto, de modo que continuamos el camino (eso sí) sin mucho pesar. Encontramos tres tiendas de anticuarios (a continuación con su respectiva calificación): el primero a una cuadra del convento, por el frente (/Orden */Atención **/Precios $), el segundo en la calle Moral (Orden **/Atención */Precios $$$), y el tercero en Santa Catalina (Orden ***/Atención ***/Precios $$), unos metros antes del Paseo La Catedral (punto perfecto para unos tragos). Cada uno tiene lo suyo, den una mirada, no cuesta y también es divertido. 
Primera tienda de antiguedades mencionada

Tienda de la calle Moral

En este punto llegamos a la plaza y tras unos minutos de aturdimiento cruzamos con dirección al Museo, que se ubica  a unos metros de la plaza de Armas (Calle la Merced 110). No se puede entrar con cámaras ni celulares, de modo que dejas todo en un casillero y los grupos salen cada hora (¡cierra a las 6:00pm!). Antes de iniciar el recorrido todos observamos un vídeo sobre la Dama de Ampato (cortometraje que me pareció absolutamente genial) que de una forma u otra nos da una introducción a lo que veríamos más adelante. No voy a decir nada sobre el museo porque quiero que vivan esa experiencia, salvo que me encantó y que volvería varias veces. Otro dato: si quieren conocer a la momia Juanita en persona no vayan entre Enero y Marzo. Uno más: el lugar tiene una estática asombrosa. 


La Bóveda

Finalmente, teníamos que encontrar La Bóveda y así lo hicimos en el portal de San Agustín. En el primer es un viejo café y en el segundo una especie de pub/bar/discoteca o algo así, con espacio para tonear y un estrado. Lo bueno es que tenía una preciosa terraza con vista a la plaza y aprovechamos para tomar unas Arequipeñas y un contundente piqueo de alitas agridulces. Se supone que había un órgano inmenso pero ya no estaba, no sé si lo donaron pero nadie tampoco supo darme razón. Y como en la catedral hay tremendo órgano (ya nivel Fantasma de la ópera) creo que quién me lo comentó se refería a ese. Finalmente pasamos comprando unas cosas y a guardarnos, al día siguiente había mucho que hacer. Para los que quieren hacerla, pueden ir a los bares que están en el Paseo de La Catedral o en los bares repartidos en la calle San Francisco (algunos con bandas en vivo y la mayoría con tragos 2 x 1). 


Órgano de la catedral

Otra opción para pasear es ir por la calle Mercaderes, es como el jirón De La Unión, pero más bonito y arregladito, además pueden encontrar muchas pizzerías, ya que aparentemenete son las favoritas de Arequipa, aunque la mayoría son particulares, no de grandes cadenas, así que si quieres tu Pizza Hut, Papa John's o Telepizza mejor quédate en Lima.

LA RUTA DE EL LONCCO

Entrada al molino de Sabandía

Arbitrariamente, y como soy dueño del BLOG me voy a saltar lo que respecta al COLCA porque quiero hablar de eso en un siguiente artículo. Vamos por partes, cuando visitas Arequipa tienes muchas rutas y puntos de referencia: la ciudad de Arequipa, el calle del Colca, el valle de Majes, la escalada al Misti, la ruta del Loncco, el valle de los Volcanes, entre otros. Complicado, ¿no? Pues bien, el tema es decidir en base al presupuesto, tiempo, estado físico, intereses, etc. En nuestro caso, habiendo vuelto del Colca nos quedaba medio día para conocer lugares y nos decidimos por la ruta del Loncco. Con eso me refiero al valle ubicado al sur de Arequipa, donde están Sabandía, Characato, Quequeña, Sogay y el santuario de la Virgen del Chapi. Además de muchos otros pueblos, por supuesto. Como el tiempo apremiaba (es tanto por conocer y tan poco el tiempo del que se dispone) que nos decidimos por Sabandía, Quequeña y Characato.


Interior del molino

Para llegar a Sabandía hay transporte público, sólo hay que llegar al Parque España, luego subir hasta el Hospital Goyeneche y de ahí hasta Independencia. El pasaje cuesta 0.70 y va recorriendo distintos pueblos así que es una buena opción. Pero antes de tomar el carro deténganse a admirar el mencionado hospital y su arquitectura, es realmente un monumento histórico. Continuamos el recorrido y llegamos a Sabandía, e inmediatamente preguntamos por el famoso molino. El Molino está un poco alejado de la plaza y tiene sus atractivos: el molino en sí, una caída de agua, una pequeña cascada artificial y algunos animales (vicuñas, alpacas, un gigantesco toro y gansos). Es un bonito lugar apara ir y tomarse mil fotos.


Algunas vicuñas
Una amistosa alpaca


Laguna de gansos

El segundo punto era Quequeña así que manos a la obra. Pero primero nos recargamos de queso helado fuera del Molino. Para llegar a Quequeña es necesario tomar un bus (los mismos con los que llegamos) y pedirle que nos deje en la entrada a Characato, de ahí tomamos unas van que se dirigen a Quequeña. En este pueblo, durante la guerra del Pacífico hubo un episodio que involucró a los pobladores de Quequeña, que defendieron valientemente su pueblo ante las hordas del ejército chileno. El resultado no fue a nuestro favor, pero en recuerdo del heroísmo demostrado se creó un museo en el pueblo, para honrar la memoria de aquellos héroes que dieron todo de sí por sus familias y la tierra que los vio nacer. Lamentablemente, al llegar encontramos que la plaza estaba congestionada y el museo cerrado con ocasión de las celebraciones del 28 de Julio. Al menos fuimos parte de esta celebración y pudimos apreciar poesías, danzas y una representación de la campaña libertadora de San Martín. No terminamos porque se hacía tarde y ya debíamos almorzar.


Casa de los Héroes y Mártires de Ququeña (Museo)
Celebración por Fiestas Patrias en Quequeña

Tomamos un taxi y volamos a Characato. Al llegar encontramos un pueblo considerablemente grande y bastante agradable, con su placita y una pequeña pérgola al centro. El pueblo rebosaba de picanterías, pero dos dominaban la guerra de la publicidad: "Casa Alta" y "Mamá Lucila". Por unas referencias decidimos ir al primero y debo decir que no nos decepcionó. Aunque, pensando en retrospectiva, la chicha morada estaba un poco agria, el pastel de papa pasado y el adobo de chancho me cayó mal. Mmmmm... mejor no les recomiendo y juzguen por ustedes mismos, aunque claro, a veces los restaurantes no tienen sus días. 


Glorieta en Characato

Es así, con el estómago repleto regresamos a Arequipa, específicamente al parque España, donde encontramos una feria de Libros y una de artesanías. En la feria de libros fue una locura, habían libros de arte, cocina, y muchos otros temas (muy pocas novelas) de excelentes ediciones (tapa gruesa, papel couché y todo eso). Gastamos algo de S/.55, pero sacando el precio real de todo muy probablemente compramos los libros al 20% de su precio real. Al lado, en la feria de artesanías, habían tejidos (carteras, morrales, guantes, chalinas, gorros, etc.), cosas en madera, joyas, adornos y mucho más. Los precios estaban bastante aceptables, así que aprovechamos para comprar algunos regalos.


Parroquia de Characato


Plaza de Armas de Characato

Finalmente, regresamos al hotel repletos de comida y regalos, pero también tristes porque sabíamos que ese maravilloso viaje llegaba a su fin. ¡Cierto! Si no quieren ser tan comunes y llevar chocolates  hay una encantadora tienda de chocolates orgánicos en la calle Santa Catalina. Tienen chocolates de 40%, 50% y 70% de cacao, jabones, licor de chocolate y otras cosas más. Es altamente recomendable visitarla. Se llama "Chaqchao chocolates". Si quieren comprar algo de cuero real arequipeño vayan a la tienda "Pedro P. Diaz". 

Un comentario importante:



En el siguiente artículo hablaré sobre el COLCA.

Les dejo algunos precios:

Hostal Santa Catalina: S/.60.00
Convento Santa Catalina: S/40.00 (por persona)
Museo Santuarios Andinos: S/.25.00 (grupos de máximo 5 personas en caso de peruanos)
Pasajes: Usualmente menos de S/1
Tragos: los bares ofrecen 2x1 los tragos de S/.15 o S/.20
Dúo Rocoto Arequipeño y pastel de papa: S/. 12.00
Queso Helado: De dos precios, S/. 2.50 y S/. 3.00. Mismo precio en todos lados.

TIPIKA (Arequipa)
Chupe de Camarones: S/. 54.00
Ocopa                      : S/. 20.00
Limonada Frozen      : S/. 20.00

CASA ALTA (Characato)
Lechón al horno   : S/. 23.00
Cuy frito              : S/. 37.00
Choclo con queso : S/.  6.00
Chicha morada    : S/. 20.00

Listo mochileros, hasta la próxima.